IX Congreso de Economía Feminista
El pasado octubre nos regalamos asistir al IX Congreso de Economía Feminista, que se celebró en la Universidad Pablo de Olavide (UPO), Sevilla. Repetíamos así a la llamada de esta cita, a la que acudimos también en la anterior edición (de manera online).
Nos sale verlo como un regalo, porque como hemos expresado en otras ocasiones, no nos resulta sencillo tratar de aplicar una mirada feminista en un contexto capitalista y patriarcal. O traducido a esta decisión de asistir al congreso: nos genera cosas, priorizar dedicar tiempo y recursos a participar de redes, nutrirnos con nuevas reflexiones, relaciones, experiencias y saberes en un momento en que seguimos con curro hasta arriba y aún así los recursos materiales de la cooperativa no nos resultan suficientes.
Con todo, fuimos capaces de viajar a Sevilla (¡Gracias Borja por facilitarnos el alojamiento! No sólo rebajó el impacto material en nuestra economía, además estuvimos súper cómodas en tu hogar), y durante esos días disfrutar del congreso, promovido por la Red de Economía Feminista y en esta edición organizado por la UPO, el Observatorio GEP&DO y el CINEF, Universidad de Sevilla y la asociación La Transicionera.
Bajo el tema “Las economías feministas ante el capitaloceno[1]: análisis y alternativas”. Se articuló un rico programa estructurado en 14 ejes temáticos:
- Epistemologías y metodologías en las economías feministas
- Ecofeminismos, agroecología, soberanía alimentaria y ruralidades
- Cuidados, interdependencia y vulnerabilidades
- Tiempos y trabajos
- Entidades, emprendimiento y alternativas organizacionales
- Economía popular, social y solidaria feminista y horizontes emancipatorios
- Políticas públicas, fiscalidad y presupuestos
- Deuda y financiación
- Tecnologías y economías digitales
- Economía política global, desarrollo y cooperación
- Desmontando el neoliberalismo y la extrema derecha
- Politización del malestar, resistencias, re-existencias y horizontes emancipativos
- Enseñanza y prácticas docentes en economía feminista
- Violencias machistas en perspectiva económica
Según datos de la organización, cerca de 400 personas del Estado español, Abya Yala y otros países europeos nos dimos cita en este congreso.
El congreso busca atraer a la academia, movimiento feminista, feminismos en otros movimientos sociales, entramado socioeconómico, tercer sector, sindicatos, entidades de la Economía Social y Solidaria, ONGs, o instituciones públicas y económicas, entre otras.
Apreciamos el ejercicio que desde la academia se realiza para salir un poco de “su tribuna/status” al tiempo que, sin tomarnos el tiempo de concretar más, nos deja un cierto sabor a “deseo de amplificar ese ejercicio”.
Más allá de los ejes en sí, disfrutamos especialmente la sesión plenaria inicial, con el diálogo “Feminismo andaluz y sostenibilidad de la vida”, disfrutando de la periodista Mar Gallego y el plenario “Economías feministas rurales y agroalimentarias en las periferias del estado español”, donde nos cautivó especialmente la intervención de Ana Pinto, de Jornaleras de Huelva en Lucha y quien nos acercó el concepto de “zona de sacrificio”.
Hubo momento para celebrar, y ahí recordamos especialmente la propuesta del colectivo Flamenconomía, nociones de economía y otros cantes.
De los espacios de asamblea destacamos ahora dos ideas con las que nos volvimos a casa:
- La complejidad de sostener una asamblea de estas características en este contexto.
- Una cierta sonrisa interna cómplice, al contrastar que este espacio, tras 20 años de recorrido, se está preguntando sobre cuestiones como ¿Qué es la Red de Economía Feminista? (en lo que a la estructura y gobernanza se refiere).
En el durante, tonteábamos con la idea de poner energía en contribuir a una articulación en Canarias en torno a la Economía feminista.
Agradecemos al equipo organizador y facilitador la convocatoria, así como a todas las entidades y personas que han compartido sus investigaciones, experiencias, dudas y reflexiones. Para ampliar información sobre el congreso, sugerimos consultar la web del mismo. Puedes consultar la relatoría del mismo aquí.
[1] El término “Capitaloceno” se propone como una crítica al concepto de “Antropoceno”. Mientras el término Antropoceno sugiere que toda la humanidad es responsable por igual de los cambios ambientales, el Capitaloceno destaca que estos cambios son principalmente impulsados por el sistema capitalista global que genera/reproduce y sostiene un sistema de dominación-opresión.
